viernes, 14 de marzo de 2014

La locura me invade
 Iª Corintios 1

17.Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio. Y no con palabras sabias, para no desvirtuar la cruz de Cristo.
18. Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan - para nosotros - es fuerza de Dios.
19. Porque dice la Escritura: Destruiré la sabiduría de los sabios, e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes.
20. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto? ¿Dónde el sofista de este mundo? ¿Acaso no entondeció Dios la sabiduría del mundo?
21. De hecho, como el mundo mediante su propia sabiduría no conoció a Dios en su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la necedad de la predicación.
22. Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría,
23. nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles;
24. mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
25. Porque la necedad divina es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad divina, más fuerte que la fuerza de los hombres.
26. ¡Mirad, hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza.
27. Ha escogido Dios más bien lo necio del mundo para confundir a los sabios. Y ha escogido Dios lo débil del mundo, para confundir lo fuerte.
28. Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para reducir a la nada lo que es.
29. Para que ningún mortal se gloríe en la presencia de Dios.
30. De él os viene que estéis en Cristo Jesús, al cual hizo Dios para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención,
31. a fin de que, como dice la Escritura: El que se gloríe, gloríese en el Señor.

El miércoles recién pasado él Señor nos regalaba esta lectura, muy conocida por todos nosotros, pero cuando la empecé a masticar, y la deje que esta me invadiera, y a medida que la iba dejándome penetrar hasta la medula, mientras alababa con gran gozo, una sensacion casi incontrolada me recorrió todo el cuerpo, "Y ha escogido Dios lo débil del mundo, para confundir lo fuerte."
Y la risa me invadió todo mi ser, era una alegría que aun no me deja, quería soltar una carcajada de a gritos, y tuve que hacer grandes efuerzos para contenerla dentro de mi, ya que mientras pensaba, si no la controlo, dirán este se ha vuelto loco, y las lágrimas de gozo saltaron de mis ojos.
Y esta es la locura, es que "¡Mirad, hermanos, quienes habéis sido llamados!, " a nosotros nos ha llamado no para jactarnos, ni presumir de nada, y doy gracias a Dios por no tener sabiduría de nada, por ser necio, e imcompetente, y si para ser acogido por Dios he de ser despreciable, pues me alegro de serlo, y me alegro y doy gracias a Dios por mis debilidades, por lo cual alabo a Dios por todas mis necesidades, lo alabo por la situación económica, y me abandono a su divina providencia.
"De él os viene que estéis en Cristo Jesús"
Y gracias Señor por estar donde estoy.
A él sea la gloria y el poder.
Sergio



miércoles, 12 de marzo de 2014

No hay peor ofensa a Dios que aquella que no se reconoce.
 Del Libro de Jonas cap. 3
1.Por segunda vez fue dirigida la palabra de Yahveh a Jonás en estos términos:
2. «Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad y proclama el mensaje que yo te diga.»
3. Jonás se levantó y fue a Nínive conforme a la palabra de Yahveh. Nínive era una ciudad grandísima, de un recorrido de tres días.
4. Jonás comenzó a adentrarse en la ciudad, e hizo un día de camino proclamando: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruida.»
5. Los ninivitas creyeron en Dios: ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal desde el mayor al menor.
6. La palabra llegó hasta el rey de Nínive, que se levantó de su trono, se quitó su manto, se cubrió de sayal y se sentó en la ceniza.
7. Luego mandó pregonar y decir en Nínive: «Por mandato del rey y de sus grandes, que hombres y bestias, ganado mayor y menor, no prueben bocado ni pasten ni beban agua.
8. Que se cubran de sayal y clamen a Dios con fuerza; que cada uno se convierta de su mala conducta y de la violencia que hay en sus manos.
9. ¡Quién sabe! Quizás vuelva Dios y se arrepienta, se vuelva del ardor de su cólera, y no perezcamos.»
10. Vio Dios lo que hacían, cómo se convirtieron de su mala conducta, y se arrepintió Dios del mal que había determinado hacerles, y no lo hizo.

Cuando escuchamos estas palabras, nos parece de un pasado lejano y que no es presente en nosotros hoy, pero lejos este pensamiento, pues necesito cada día convertirme de mi mal, y no es que sea pecador, pues diría que no lo soy, y la verdad es que todo "Yo soy pecado", pues mi raíz, mi naturaleza es de pecado, pecador me concibió mi madre, y no es que ya nacido pecara, lejos del ser recién nacido toda maldad, es que los genes heredados en mi sangre, de su sangre ya vienen con un ADN de pecado de generación en generación, y por tanto el pecado esta en mi como parte de mi idonsencracia, en resumen, "soy pecado".
Y esta es la ofensa mayor que nos persiste en nuestras vidas, es no reconocer que somos pecado, y cuando por gracia dada gratuitamente, nos miramos a un espejo, y después de haber recorrido mundo, después de una larga noche tras otra y otra noche de eternas oscuridades y haber caído en profundas abismos oscuros,
como decía nos miramos al espejo, y nos damos cuenta, no por nosotros mismo, si me  he dado cuenta no por mi mismo, y quizás por los rezos de mi padre, como si de Jonas se tratara, con sus oraciones, pidiendo por sus hijo. Yo allí frente a ese espejo, soy capaz, como digo no por fuerza propia, sino por una que no me viene de mi, puedo verme allí desfigurado, y no lo digo en el sentido figurado, sino siendo real.
Una noche , de esas tanta que me deje envolver por las pasiones oscuras, ya me había dormido, y en una pesadilla que me atormentaba, me veía el rostro con grandes granos muy negros, que desfiguraban mi cara, y me desperté muy asustado, me toque el rostro, y era verdad, corrí al espejo, y allí estaba ese grano grande y feo, y vi mi maldad, me estaba no solo corrompiendo por dentro, sino que también se estaba dejando ver por fuera, y ya no era "yo pecador", sino que "todo en mi es pecado", "soy pecado".
Y fue entonces cuando el Señor bajo hasta mis abismos, y por entonces luche con el él, no quería ser salvado, pues ya había caído muy hondo, y la vergüenza me hundía cada vez mas, y digo que me hundía, por que a pesar que el pecado me había llevado hasta lugares que prefiero no relatar, para que no sea mayor que el escandalo que este pueda su citar, al verme allí frente al espejo, también veía que la Gracia de Dios, me seguía a todas partes, aunque yo estuviera pecando, el nunca me dejaba, y ahora siento que en esos momentos de tanta bajeza humana, Dios no me veía a mi pecando, sino que veía a su Hijo Jesús estando en oración en el huerto de los olivos, y como sudaba hasta gotas de sangre, y lo hacia pensando en mi.
Entonces desde estos , los mas profundos abismos en que he podido caer, en que sentí que Jesús me decía, "todo esta consumado", ya no hay vuelta atrás, ya has vivido todo lo que has querido, todo aquello que antes despreciabas y condenabas de otros, ya has consumado, y no hay forma de cambiarlo, lo hecho, hecho esta, y es para esto es que Dios me ha enviado, " Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.Juan 3: 16. Si Sergio "Todo esta consumado" fueron mis ultimas palabras en la cruz, palabras que te la repito a ti, ya he dado mi vida por ti, he derramado mi sangre, para así con ella renovar la tuya, y lo he hecho por amor a ti por la cual he bajado a tus abismos, ya que como te conozco, "desde el seno de mi madre me conociste Señor", y se que tu no puedes ancanlzar por si solo salir de tus abismos, no había otra forma, tenia que morir en la cruz, para llegar hasta las profundidades y con tu nombre escrito en mis manos, con los clavos de tus pecados, derramando mi sangre por ti, si para llegar hasta tus abismos, es que hoy te rescato como lo mas precioso, para presentarlo a mi Padre, y esta es mi gloria, y la gloria de mi Padre, y la gloria del Espíritu Santo.
Y desde entonces este a sido mi camino, un continuo clamar de la misericordia de Dios, pues es que siendo lo que soy, "pecado", es que continuamente camino en un camino de conversión. Y la diferencia ahora es que se que la Gracia de Dios que se me regala como don, es la que me dice que aunque soy "pecado" es Jesús quien me justifica con su sangre, y no por mis méritos sino por los que han sido dado por la cruz.
Y este caminar no es fácil, pero cuando uno aprende por gracia, a caminar en alabanza por toda circunstancia de la vida, sea por las alegrías o por pruebas, o angustias del corazón, y somos capaces a pesar del duro camino, de mirar hacia la cruz, y la vemos vacía, por que Jesús ya ha resucitado, ya ha triunfado, ya ha vencido hasta mayor enemigo nuestro, "la muerte", y si ha vencido la muerte, que puede apartarnos de su amor.
De Romanos 8
Ante esto ¿qué diremos? Si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros?
32. El que no perdonó ni a su propio Hijo, antes bien le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él graciosamente todas las cosas?
33. ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica.
34. ¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros?
35. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?,
36. como dice la Escritura: Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero.
37. Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.
38. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades
39. ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.
Ya hemos sido salvados y todo es ahora Gracia de Dios y esto es don dado gratuitamente.
A el sea la gloria y el poder
Sergio

lunes, 3 de marzo de 2014


 A vosotros gracia y paz abundantes.
 Iº carta del Apostol san Pedro 1:
2. según el previo conocimiento de Dios Padre, con la acción santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre. A vosotros gracia y paz abundantes.
3. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo quien, por su gran misericordia, mediante la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva,
4. a una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
5. a quienes el poder de Dios, por medio de la fe, protege para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el último momento.
6. Por lo cual rebosáis de alegría, aunque sea preciso que todavía por algún tiempo seáis afligidos con diversas pruebas,
7. a fin de que la calidad probada de vuestra fe, más preciosa que el oro perecedero que es probado por el fuego, se convierta en motivo de alabanza, de gloria y de honor, en la Revelación de Jesucristo.
8. A quien amáis sin haberle visto; en quien creéis, aunque de momento no le veáis, rebosando de alegría inefable y gloriosa;
9. y alcanzáis la meta de vuestra fe, la salvación de las almas.

Antes os había invitado a reflexionar sobre la la gracia dada como don por Dios gratuitamente a cada uno de nosotros a la cual hace mención aquí el Apóstol Pedro, en la cual nos deja bien dicho el predestino que bien, según el previo conocimiento de Dios Padre, con la acción del Espíritu Santo, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre.
 Si bien es cierto, todo lo escrito o dicho, a de tener en nosotros una acción directa, o mejor dicho una consecuencia en nuestras vidas, según sea nuestra propia creencia, y de como sea nuestra vivencia diaria, ya que en los avatares cotidianos, nuestra fe va siendo fortalecida, o probada tal ves como dice Pedro es refinado el oro, o la plata como dice el profeta Malaquias, en que siendo muchas veces pasado por fuego, en la cual es el mismo Jesucristo el que no nos despega ojo, no sea que la prueba sea superior a nosotros, de tal modo que seamos revestidos por él a tal punto que seamos reflejos del mismo Jesucristo, ya que en todo y todo nos viene de él, de modo que de nada nos podemos gloriar, pues todo a sido y sera gracia dada, y esto es también un Don, dado gratuitamente, no por méritos propios, sino por los méritos de su muerte en la cruz, y lo digo con la misma certeza que es clavado, por nuestros propios clavos, (digo nuestros pecados), y no importa el tamaño del clavo, o de lo oxidado que este, el daño ya esta hecho, consumado como él mismo o ha dicho antes de expirar. Y aunque este oxido (digo la del clavo), haya estado corrompiendo a través de los años nuestra sangre, es por la misma sangre de Jesús que ahora puede ser purificado, y por su resurrección se convierta ahora como dice el apóstol, " se convierta en motivo de alabanza, de gloria y de honor, en la Revelación de Jesucristo."
La consumación de toda la vida de Jesucristo en un termino tan cruel y del mayor fracaso humanamente así dicho se une ahora a nuestros avatares para no quedarse allí en un profeta mas, o unos mártires mas de los tantos que han intentado transformar esta miserable vida humana, y por pura misericordia de Dios, la Cruz de cristo para los incrédulos fracaso de Dios, para nosotros los creyentes , locura para otros, triunfo vivificante , Resurrección para vida eterna-
Desde este aparente fracaso, desde los abismos de las dificultades, desde esta misma cruz que tenemos cada uno de nosotros, sea grande o pequeña, no importa el tamaño, como no importa el tamaños de nuestros clavos, desde esta profundidad, nos brota la alabanza, como dice el apóstol, " A quien amáis sin haberle visto; en quien creéis, aunque de momento no le veáis, rebosando de alegría inefable y gloriosa" a él sea la gloria , la alabanza el poder y el honor.
Sergio






sábado, 1 de marzo de 2014

 
Si "repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía."

 Isaías 58
  6. ¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?
7. ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?
8. Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahveh te seguirá.
9. Entonces clamarás, y Yahveh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,
10. repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía.
11. Te guiará Yahveh de continuo, hartará en los sequedales tu alma, dará vigor a tus huesos, y serás como huerto regado, o como manantial cuyas aguas nunca faltan.

Nos aproximamos a un tiempo de gracia, tiempo de la Gracia de Dios, tiempo para reflexionar . Y se nos habla de de ayuno y abstinencia, de sacrificios, y otras muchas cosas que debiéramos de hacer para procurarnos un medio de salvación, y de los favores que pudiéramos recibir de Dios, y nos hacemos propósitos de muchas maneras.
Pero no nos damos cuenta que ya todo esta hecho en Cristo Jesús, él ya ha muerto , y nada de lo que hagamos nosotros podrá cambiar esto, y aunque lo intentáramos, y como él Señor ya lo ha dicho clavado en la cruz, "ya todo esta consumado", y en el acto muere.
La gran noticia es que al tercer día Resucita, para nunca mas morir, y es él el que lo ha hecho, pues se le a dado todo poder en el cielo y en la tierra, él recupera su cuerpo, Resucita para que todos aquellos que crean en él, tengan vida eterna.
Venancio, un señor, de oficio panadero, muy trabajador, padre y esposo, muy dedicado a los suyos, en tiempos de crisis cuando ya todo le iba muy mal, decide junto a su esposa he hijos, hacer un viaje para buscar la buena fortuna en otro sitio, va y vende todo lo que tenia y se embarca en una gran aventura en busca de una buena vida, junto con toda su familia. Compra su billete en Barco, y para el viaje prepara pan, mucho pan y para acompañarlo, queso. A un principio el pan casi como recién elaborado, con el queso les sabia muy bien, se habían embarcado en tercera clase, y como el viaje era muy largo, muy pero muy largo, después de varias semanas de viaje el pan ya estaba muy duro, y queso casi rancio, pero no perdían la fe en esta aventura de por la vida, como tanto que no dejan de mirar hacia arriba. Cuando escuchan que solo les quedaba solo un día de viaje, entonces deciden que ya bastaba de tanto pan con queso ,o queso con pan, y le dice a su esposa, y a sus 3 hijos, subamos ahora a primera clase y de monos un festín de buena comida como fin de nuestro viaje. Y suben hasta la cubierta, y allí los detiene el Capitán del Barco. Para donde van ustedes, le dice Venancio, venga deja nos pasar, ya llevamos mucho tiempo viajando a pan con queso, y hoy queremos celebrar el ultimo día de este viaje, y que para eso puedo pagar, le decía insistentemente. El Capitán le dijo, mues treme su billete por favor, Venancio , se mete la mano al bolsillo, y saca el billete, que al desarrollarlo, se dejaros caer una migajas de par y un fuerte olor a queso. El capitán lo mira, y le sorprende el tipo de billete que tenían , y les dice muy seriamente. Usted en Don Venancio, y su esposa mas tres hijos, una familia estupenda. Si le contesta Venancio, acaso no nos puede dejar pasar, mire que puedo pagar lo que haga falta, que para eso he trabajado toda una vida. NO, no es eso, es que este pasaje le da derecho a viajar en primera clase con todo los gastos pagado, con toda su familia.

Ya tenemos toda una vida por delante para vivir en plena dicha y Jesús ha pagado para nosotros toda deuda que hubiéramos, Colosenses 2;
13. Y a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y en vuestra carne incircuncisa, os vivificó juntamente con él y nos perdonó todos nuestros delitos.
14. Canceló la nota de cargo que había contra nosotros, la de las prescripciones con sus cláusulas desfavorables, y la suprimió clavándola en la cruz.
Ahora solo nos queda a nosotros compartir esta alegría con aquellos mas desfavorecidos y decirles no solo de palabra, sino que con ese mismo Amor que nos ha sido regalado en gracia, compartamos de lo que tenemos con aquellos que no tienen.
Si "repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía."
Que el Amor de Cristo que nos ha sido regalado gratuitamente, lo podamos compartir en este tiempo de Gracia.
A Él sea la gloria.
Sergio