miércoles, 7 de noviembre de 2012

Posponer

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: “Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga con su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo.
¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo: «Éste comenzó a edificar y no pudo terminar».
¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil?
Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee no puede ser mi discípulo”.
Palabra del Señor.
La palabra de Señor que hoy nos presenta como buena  en estos tiempos nos parece fuera de lugar o errónea a la luz de los acontecimientos actuales, y creemos que poder cumplir estos términos para el seguimiento del Señor son difíciles de llevar a buen termino, pues la batalla del día a día nos lleva a decir o pensar que no hay quien pueda con esto.
Y mientra estamos a tiempo frente a tal venidimiento del aquellos acontecimientos que no entendemos solo me atrevo a decir al Rey de reyes, permite me negociar la paz ante tales días por que no soy capaz de cargar con tan pesada tarea cada día. Y es solo cuando vivimos en la pobreza de no tener nada en que sustentarnos, en cuanto tratamos de mantener los dos brazos extendidos, intentando agarrarnos, como solemos decir a dos manos al Señor, cuando nuestras piernas son quebradas, para que ya no nos quede otra mas que las pocas fuerzas del agarre de las manos cansadas, llevadas al crisol de la purificación del metal..........................
¿Hasta cuando Señor? Cual la cruz la nuestra?
Posponer, parece una palabra ajena en nuestras vidas, pero en la realidad, es una palabra que es semejante o por que no decirlo, en igual la la palabra Amor. Pues amar es posponer todos nuestros intereses en favor de nuestros seres mas próximos. 
Pero Jesús va mas allá de lo que podemos juzgar, nos pide amarle sobre todo lo conocido, hasta por sobre mi padre y mi madre, mas que mis hijos, y mi mujer, mas que a mi mismo.
Y solo cuando entremos en la realidad de esta dimensión del reino de Dios, y con la alegría de llevar nuestra cruz ya no nos sentiremos como los" mas miserables" en este mundo pues sabremos que caminamos con paso seguro preparándonos para vivir en "El reino de Dios"·
Y en esta dimensión nueva tendremos nueva vida, en la cual podremos amar a nuestro próximo como a si mismo, por que el "mismo" sera Dios en nosotros, y en el posponer del día a día, se convertirá en amar día a día a mi padre, ami madre a mis hermanos, a mis hijos y a mi esposa etc., ya que en mi  llevar la cruz, en el seguimiento del Señor, estará compenetrada en mi la Vida Eterna, pues Dios sera el todo dentro de mi ser. Y todo por que el ha querido tener misericordia con nosotros. Y nosotros seremos su alabanza por los siglos.
Asi que no tengamos miedo antes tales propuestas de Jesús, pues el no pide nada que no haya vivido ya, y con la claridad de que el a vencido, para que en su resurrección también vivamos nosotros en el, y seamos uno con él como lo es él con el Padre. Y él Padre que habita ya en nuestros corazones nos vivifique para amar (posponer).
A el sea la gloria

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